|
Anhelo...
Te vi en el nido,
diminuto,
imaginado...
Tu ínfimo espacio
repercutía
en mundos delicados,
sin injusticias.
Todos saciados de pan,
rociaban tu vida
de encanto,
de fantasía.
El laberinto
mostraba, amoroso, su camino.
No había herida...
Agustina 11/09/2005
|