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ENTIENDASE V
De esta parte del alma,
que es invierno sin piel
azotado,
en esa lisura de los pálpitos
lanzando sangre a quemarropa,
[ en ese instante,
en que el agua se convierte en hielo
y la desnudez, sólo es un principio
estallando en la memoria,
[en ese momento,
bordado en un tiempo de espinas
otoñales,
[ estabas tú,
densa en el aire adentro de un final
que era yo en ti.
[Todo es tan rápido
en el tránsito al olvido, tan eterna y lánguida
esa luz nupcial, de este huir inhóspito,
tan impura la lágrima de resurrección
vertida, con tanto miedo en los ojos,
que de esta parte del alma herida,
no quedó nada.
Manhausen
17-4-2006
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