LA VIRILIDAD EMERGE


La virilidad emerge mustia, 
entre sábanas sucias, 
del burdel entristecido, 
donde mujeres gruesas, 
remilgan sus miserias, 
con hilos decadentes. 

Una voz de tango, 
una queja fingida, 
y una risotada suelta, 
se trenzan en el aire, 
y se vierten en copas angustiosas, 
untadas de licores baratos. 

Las luces destilan de las paredes 
mezquinamente tenues, 
esconden el rostro 
envejecido de las meretrices, 
y resaltan 
los visos satinados de sus ropajes.

Los apetitos, clausuran los ojos, 
las manos buscan un camino a tientas, 
la mente ausente 
entrega el rumbo al instinto 
que se sumerge en un retozar voluptuoso. 

Desciende de la cima, 
de un clímax sugerido, 
baja violento, racional, despabilado, 
sin el deseo de besar 
esa boca gastada de besos ajenos.

Un escalofrío recorre su desnudes, 
donde la pasión a dejado 
un pobre garabato de amor 
Tristemente dibujado 


Maximiliano
17/08/2006

 

 

----->

<-----