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LEVEMENTE LA ESPERANZA
Ya averigüe en que rincón
se quedó aquel loco afán
que me empujaba
para alcanzar el cielo,
aquella vocación
de hacerme infinita,
eterna entre lo caduco,
brillante ante lo opaco,
libre frente a la esclavitud.
Ya sé donde perdí la alegría,
donde la ilusión se volvió humo,
donde la luz desapareció de mis ojos
sé porque no soy lo que quise ser
porque me siento eternamente sola,
tremendamente fría
como una losa de mármol
que conmemora la muerte.
Ya acepte
que sucumbió la inocencia,
que el amor es pasado
la incertidumbre futuro,
que yo no soy real
tan solo una sombra
dibujada en el suelo.
y sé también que aún vivo
porque los otros viven,
aquellos que me llevan en su alma
y desaparecería de pronto
si ellos me olvidaran.
Sin embargo, allá en el fondo,
presiento que todavía subsiste
levemente la esperanza
de llegar a convertirme
algún día en mariposa.
Cíes 04/05/08


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