POR LAS CALLES DE LA HABANA


Por las calles de la Habana Vieja.
van sus pasos sumando al andar
su cadencia como miel de abeja
su ritmo es caribe que heredó del mar.

La imagino al andar por Galiano
por Obispo le veo pasear
una vida acaricia su mano
que en el vientre va latiendo ya.

Son los meses su mejor aliado
es su cuerpo una catedral
el regalo que Dios le ha mandado
va torneando su amor maternal.

Y el viento marino le mueve el cabello
y en el rostro su sonrisa vá
son mechones de negro destello
que seducen en su caminar.

Por las calles de la vieja Habana
yo la miro cuando va a pasar
un deleite que cada semana
soy testigo de cómo ella vá.

Mientras tanto su amor va formando
esa niña que pronto vendrá
con su vida… la va alimentando
mil noches sin sueño tendrá.

La recuerdo con paso seguro
y recuerdo entonces su fragilidad,
aquélla figura que una noche pudo
secuestrar de un golpe mi ecuanimidad.

Ahora sublime se adapta y se crece
preparando hermosa su maternidad
su belleza sin fin permanece
su cadencia es lenta, va con suavidad.

Hoy mi mente viaja por la habana vieja,
por aquellas calles, por aquella edad,
por aquél momento al final del puerto
viendo tu figura de maternidad

Veo tu sonrisa, siento tu presencia
recuerdo tus ojos, poema de amor,
amor que transforma toda la existencia
que le da sentido que le da color.

Recuerdo y suspiro por la habana vieja
por aquellas calles por tu caminar
por aquella verja, por aquella reja
donde te miraba cada día andar.

Desde el malecón se pierde mi vista
el azul del cielo el azul del mar,
paisaje sublime que el mejor artista
con todo su arte no puede igualar.

Las olas confían mensajes al alma
coronan de espuma la arena al llegar
recuerdos que viajan por el mar en calma
recuerdos que evocan tu maternidad.

El tiempo ha pasado, nunca se detiene,
tus pasos ahora van acompañados,
tu vida dedicas, tu canto entretiene,
con pasos pequeños va Kiana a tu lado.

La habana te extraña por aquellas calles,
el sol y la brisa no vuelan tu pelo
la palma de coco el mar y las aves,
esperan en vano, en éste, tu suelo.

Ahora es en Miami por donde transita
la mujer que amo y aquella bebita
que con buen ejemplo y con mucho amor
de ser un capullo ahora es una flor.

Yo de lejos vivo mi nostalgia,
me acerco a esperarte por el malecón,
tu recuerdo alivia, tu recuerdo es magia
que le da certeza a mi corazón.


Te Amo Janet.


Eduardo


 

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