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SED DE JUSTICIA
Con nostálgicas notas de las quenas
y acusadora voz de la conciencia
vierto en mis versos las punzantes penas
forjadas en un mundo de inconciencia.
Cada letra refleja la amargura
¡Desamor! Que taladra cual cincel
la triste realidad, la noche oscura,
la arena ardiente de un destino cruel.
P esar hay en el alma del mendigo
A bierta esta la herida del humilde,
U ntada de impotencia soy testigo
L a maldad se acentúa como tilde.
Sombra fatal, la indiferencia crece
en alma y corazón de la opulencia,
ante un futuro incierto se oscurece,
la bienhechora luz de la inocencia.
P ies descalzos y manos mendigantes
E n infinitas horas del olvido
R ecorren las veredas lacerantes
U n mendrugo buscando ¡Aves sin nido!
El pobre no concibe el sueño, vive
esperando una aurora de justicia,
mientras el rico con dinero escribe
las leyes que protegen la injusticia.
Indigno gobernante… hermano al fin
del agua de justicia, sed tenemos
¡Hambre!... recuerda, no seas Caín
que barro fuimos… y barro seremos.
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