TE ANSIABA

Te ansiaba desde el líquido amniótico 
de mi amor naciente.
Luego, a pesar de todo, 
mi corazón de humano 
fue teñido de horizonte:
unas veces fue rosado 
y otras rojo de sangre.

Marcaste mi camino 
con la fragancia de tu cuerpo,
con sus nieblas de ensueño y quimeras,
con tus senos de aurora traslúcida,
con el halo donde cuajaba mi rocío.

Mas, por desgracia supe medir tu amor,
supe que el goce mataría al deseo.
Hizo compleja tu mente torcida 
la sencillez de mi sangre

Y no, no cargo a nadie de mis culpas,
sino a mi vehemente entrega,
volqué en tu oído los pormenores 
de mi amor secreto
y se te murió el querer,
tuvo la culpa tanta fuerza
con que pujó el corazón
que llegó a romper el lazo.
.
Tu amor hizo temblar 
al cañaveral de mi pecho
para luego besarlo 
con la llama del olvido.

Yo trabajé en tu tierra
el amor que recogías,
pero el fruto no trabajado no se valora,
y me dejaste arrinconado allí,
en mi casa labriega.
Por eso tengo en mi pecho 
una selva trenzada
por tus grandes raíces,
consortes vegetales asesinas
de la paz del tronco de mi alma.

A pesar de todo,
cuando digo que no debiera quererte,
se me clavan mil vidrios en la lengua.

Pepe Martín

 

>>>>

<<<<

 

 

ORGANIGRAMA