… Y QUE VENGA LA NOCHE



Regálame la tarde enfebrecida
el mas rojo poniente de tu boca
la rosa de tu piel ¡Blanca! Encendida
por el sol que se pone tras la roca.

Regálame el lucero de tus ojos
antes que el suelo vístase de negro
tu luciente figura ¡Miel y abrojos!
tu sonrisa nacida del “allegro”

P rèndanse las estrellas y la luna
A l canto iluminado de los grillos
U na roja pasión que mi ansia acuna
L a sábana nupcial llene de brillo

… Y que venga la noche para amarnos
con fragor invisible del deseo,
con rumor del paisaje acariciarnos
conjugando el silencio y el jadeo

… Y que venga la noche a nuestra danza
sobre el manto extendido de las horas,
mientras el tren de la pasión avanza
oscurecida duérmase la aurora.


 

 

 

<----- ----->